¿Sabes que tu cuerpo se regenera cada 7 años en su totalidad? Todas las células de tu cuerpo tienen no solo la necesidad, sino la capacidad, de regenerarse cada cierto tiempo. Un estudio elaborado por la Universidad Técnica de Dresden (Alemania) asegura que, independientemente de la edad de la persona, sea esta de 80 o 20 años, tiene un hígado con una edad siempre inferior a los tres años.

A los 7 años pasas de niño a jovencito; a los 14 (viene la pubertad) pasas a joven; a los 21 se te considera adulto; a los 28, ya todo un hombre. Estos son algunos ejemplos. Pero llegas a los 56 y ya comienza una etapa donde el cuerpo, en este caso las células en general, no son tan rápidas en regenerarse. Además, ya a estas alturas hemos creado un sistema de vida, generalmente sin darnos cuenta, con nuestras propias creencias y hábitos, incluyendo los de alimentación, nuestra forma de conducirnos, los movimientos, los ejercicios y todo lo demás.

Llegamos a padecer o no de una que otra enfermedad, y no por herencia familiar como se creía. Nada que ver con nuestro parecido; de eso se encarga nuestro ADN. Lo que pasa es que me crié en un ambiente familiar donde todos tienen el mismo sentido, los mismos hábitos o manera de pensar, principalmente. Existen casos de gemelos que se han separado en dos familias diferentes y no han heredado las enfermedades paternas, sino más bien las de los encargados.

Necesitamos regenerar nuestras células para crear un cuerpo sin enfermedades. Pero antes veamos qué es necesario: ¿Cuál sería el entorno de la célula a cuidar? El entorno celular para nosotros sería la sangre. Había descubierto, después de varias investigaciones, y en mí mismo lo vi, que mientras más limpia y saludable tenga la sangre, mejor y más saludable será el entorno para mis células.

Ya vimos que lo que hay es que entregar el ambiente apropiado a nuestras células para que estas puedan realizar su trabajo de multiplicación saludable. Como les mencionara, debemos seguir una cadena de eventos y tomar nuestro cuerpo como un plato de Petri; o sea, comenzar a ver la comida como alimentos para sanar y sobrevivir libres de enfermedades. Si sé que algo me hace daño, ¿para qué lo como? No necesariamente porque sabe rico; ahí es donde caemos en la trampa.

Pensamientos, emociones y sistema nervioso

Primeramente, diríamos que la sangre es controlada literalmente por el sistema nervioso, y este, a su vez, es controlado por nuestras emociones; y estas por nuestros pensamientos; y estos, a su vez, son provocados por nuestros hábitos. Esto fue, por falta de conocimiento e insistencia externa, que acostumbró a formar nuestro carácter y, por último, acostumbrar a nuestro espíritu o nuestro yo. En otras palabras, nuestras creencias y manera de vivir, lo que estamos acostumbrados, es lo que te ha provocado cualquier dolencia que has sufrido o estás en camino a sufrir. Cambia tu ser y tu entorno cambiará. Seguro has escuchado esto antes.

Tomemos, por ejemplo, el estrés, uno de los mayores causantes de enfermedades y un tema de moda. Hablemos sobre esto. Aunque lo clasifican en varios tipos, nos concentramos en el que eventualmente afecta nuestra salud: el estrés psíquico. El estrés, por el nombre inglés stress, significa tensión, y así se le llama por provocar precisamente una tensión en nuestro cuerpo, ya sea física o psicológica.

Pero antes conozcamos un poco más sobre nuestro cuerpo. El sistema nervioso autónomo, que parte de la base del cerebro hacia el tórax y sigue por todo el cuerpo con el famoso nervio vago —ese es su nombre, y no porque no haga nada, sino muy por el contrario—, se divide en dos partes: simpático y parasimpático. Esta acción controla nuestro metabolismo.

El nervio simpático prepara el cuerpo para correr o pelear, y el parasimpático para descansar y digerir. Desafortunadamente, el simpático se sobrepone sobre el parasimpático cuando se determina que hay peligro y nuestra sobrevivencia está en riesgo. Así se produce un exceso de secreción de cortisol en las glándulas suprarrenales. Estas glándulas se encuentran encima de los riñones, y esto paraliza las funciones de digestión o descanso, incrementa la respiración para hacerla más rápida, acelera el corazón y prepara el cuerpo para correr, huir o pelear.

¿Qué es el cortisol? Es la hormona que prepara el cuerpo para correr o pelear. Y esto lo dispara nada más y nada menos que un pensamiento de pánico o temor. Ya veremos esto más detallado en la sección de la mente: cómo controlarlo. No dedicaremos específicamente más al estrés psicológico, ya que tiene que ver más con la mente, y esto lo discutiremos en la sección sobre la mente.

Entonces, la actitud de un individuo puede influir para que una situación o una emoción resulte estresante o no. Mantener este estado en el tiempo es bien dañino para nuestro cuerpo, desatando una serie de problemas que veremos en adelante. ¿Cómo podemos lidiar con esta situación? Lo veremos en la sección mente.

Cambio de perspectiva y enfoque integral

Por esto es importante primero comenzar a cambiar nuestra perspectiva de cómo voy a tomar mi vida, especialmente en una edad madura; aunque si comenzamos temprano, evitaremos una serie de problemas en el futuro. Me pasó a mí; por esto me atrevo a hablar sobre el tema.

La medicina holística es un enfoque integral de la salud que considera al ser humano como un todo, atendiendo no solo los síntomas de las enfermedades, sino también los aspectos físicos, emocionales, mentales y espirituales del individuo, y dándole solución a la raíz del problema.